Tres Mc’s y Un Dj: La Importancia De Los Beastie Boys

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La historia de la música popular está llena de hazañas exitosas y trágicas, también está repleta de momentos extraordinarios y sucesos que han sido detonantes para el desarrollo social y cultural de la humanidad. Dentro de la infinidad de estas historias que pueden contarse, nos centraremos en la trayectoria de una agrupación que cambió el rumbo de la música, un grupo que estableció y rompió las reglas del juego. Su impacto e influencia es tan basta que en el futuro se continuará de hablando de ellos, así como, ahora continuamos hablando de The Beatles o The Ramones. Uno de los grupos más geniales del planeta. Originados en las calles y en la escena del punk rock de Nueva York, formaron arquetipos y modelos que más tarde sería imitados en todo el mundo. Tres chicos blancos, de descendencia judía, amantes de la energía de los Bad Brains, la potencia de The Who y obsesionados con los comienzos del rap y el hip hop con referentes como Afrika Bambaataa, Gil Scott – Heron y Grand Master Flash. Los Beastie Boys construyeron una envidiable trayectoria llena de transiciones, rebeldía, frescura e irreverencia que ha cautivado a más de tres generaciones desde el lanzamiento de su primer álbum de estudio en 1986.

 

Nunca es mal tiempo para hablar y escuchar a los Beastie Boys, pero este 2018 la banda ha vuelto a los reflectores después de varios años con la reciente publicación el pasado mes de Octubre de un libro de memorias y testimonios que recopilan el legado del grupo en 600 páginas que están acompañadas de fotos, textos escritos por colegas y amigos, listas de música para escuchar e inclusive recetas de cocina.

La música y actos transgresores como los Beastie Boys han quedado relegados en los últimos años con la llegada de nuevas tendencias, donde la originalidad y el contenido lírico y musical ha dejado de ser una prioridad. Con el lanzamiento de ‘Beastie Boys Book’ se abre una excelente oportunidad para la reapreciación cultural del monumental legado de este trío neoyorquino.

Uno de los puntos imprescindibles para hablar de ellos es referirse a su punto de origen, Nueva York, sus calles, sus barrios y la mezcla de culturas que le dan vida a la ciudad. Al igual que grupos como The Velvet Underground a mediados de los años sesenta donde explotaron a la par de movimientos como el arte pop o The Ramones y The New York Dolls, agrupaciones que pavimentaron el camino y el estilo del punk rock norteamericano, la ideología DIY (Hazlo tú mismo) y retrataron en sus canciones la vida de los barrios de Queens, los Beastie Boys hicieron lo propio desde las calles de Brooklyn y fueron más allá que cualquier otro grupo, experimentando y tomando diversos componentes artísticos que conjugaron en un estilo único que los llevó a convertirse en una de las bandas más innovadoras y emocionantes finales de los ochentas, los noventa y hasta el lanzamiento de su octavo y último álbum de estudio en el 2011.

En el reciente mes de Octubre, los miembros restantes del grupo, Adam Horovitz y Michael Diamond han salido de gira promocional por la publicación de su libro. Desde el fallecimiento de el miembro fundador, Adam Yauch “MCA” en el 2012, la banda no había concedido entrevistas o hecho prensa. El prestigioso periódico estadounidense The New York Times platico con Horovitz y Diamond en una íntima y divertida entrevista donde dejan entrever el duro golpe personal que fue la pérdida de su compañero y amigo de más de 4 décadas por un cáncer en las glándulas salivales. En palabras difíciles de asimilar para algunos fanáticos, los “Chicos bestia” ya pasan de los 50 años, su cabello también ha envejecido, los años les han caído encima pero esto no ha roto su humor y el espíritu con el que comenzaron en los ochentas. Si se quiere hablar de fidelidad y lealtad, también son un buen ejemplo a seguir. Después de la muerte de Yauch, el grupo tomó la decisión de no volver a publicar más música bajo el nombre original de la banda ni de prestar sus canciones para medios comerciales y promocionales. Adam Yauch era la brújula moral, el fundador y el principal motivador para que las cosas sucedieran dentro de la banda. Horovitz y Diamond hablan entrañablemente de “MCA” en todo el libro en un recorrido de divertidas anécdotas e historias. El libro transita por el desarrollo y la evolución del grupo desde sus orígenes como banda de hardcore punk a los músicos serios y consolidados de los noventa.

El contexto donde se originó la agrupación fue un punto crítico para diferentes ramas y escenarios que cambiaron por completo la cultura popular de Estados Unidos y el resto del mundo. La escena musical de Nueva York ya tenía bajo su manto a figuras consolidadas como Lou Reed, Ray Barretto, Talking Heads, Ella Fitzgerald, Fats Waller, Alan Vega, Television, Kiss, The Ramones, etc. Para los últimos años de 1970, personajes como Gil Scott – Heron, considerado el padre del rap, dieron origen a grupos definitivos para el género como Run Dmc, De La Soul y Grand Master Flash. El panorama musical de la ciudad era amplio y fue cuna de distintas vanguardias sonoras que colocaban a Nueva York como sitio central de las nuevas corrientes artísticas. El ambiente decadente de los barrios pobres de la ciudad fue el predilecto para incidentalmente engendrar a los grupos de punk más influyentes de la historia. Mientras tanto unos chicos provenientes de los barrios de Brooklyn quedaron fascinados con las presentaciones de grupos con un estilo más agresivo al punk habitual como Bad Brains y Black Flag. Fue precisamente ahí donde Adam Yauch “MCA”, Adam Horovitz “Ad Rock” y Michael Diamond “Mike D” se conocieron en 1980. Sus conocimientos musicales no los retuvieron mucho tiempo dentro de un solo género, sus gustos abarcaban desde el jazz, country, rock, música latina y la palabra hablada del rap.El gran golpe de suerte les llegó cuando entraron en contacto con el productor y fundador de el sello Def Jam Records, Rick Rubin, quien vio el potencial que los Beastie tenían para explotar, además de que ambos coincidieron con su preferencia por el rap.

En noviembre de 1986 llegó a las tiendas el primer álbum de la banda titulado “License To Ill”, uno de los discos más famosos en la historia del hip hop y el primer disco del género en vender más de 9 millones de copias. Para un disco debut de una banda relativamente nueva se puede decir que les fue bastante bien. La dupla con el productor Rick Rubin fueron el sello que determinó y creó el arquetipo de el álbum de hip hop y rap, lleno de samples notables donde se incluían fragmentos de temas de Led Zeppelin y la colaboración del guitarrista Kerrry King de la agrupación de trash metal Slayer. Líricamente los Beastie caminaban por el sendero de las fiestas, las chicas, los clichés de las estrellas de rock, el humor ácido, la cultura machista de las fraternidades estadounidenses, todos conjuntos en un prototipo con la intención de ridiculizar esos mundos. Temas como “(You Gotta) Fight For Your Right ( To Party)” inmediatamente se convirtió en un himno para los seguidores y televidentes de MTV.

 

A 32 años de la publicación de este álbum se puede confirmar que estaba adelantado a su época. En 1986 el hip -hop avanzaba velozmente, pero no existía nada con estructuras y canciones tan complejas que se detenían a mitad de camino y tomaban direcciones sonoras completamente diferentes. Los principios de la banda era creer y subsistir de manera independiente e ir en contra de lo establecido, saliendo de los esquemas considerados “cool” sin importar los detractores y críticos que encontrarán en el camino. Ese álbum sacudió la cultura y catapultó al rap a nuevos niveles de aceptación. Fueron tres chicos blancos y judíos, que rompieron los estándares conocidos de la cultura negra y el hip hop. Ningún otro álbum del género se ha acercado al fenómeno que aconteció con “Licensed To Ill”. Los Beastie Boys cautivaron a las masas.

Para 1989 abandonaron el sello Def Jam, el grupo maduro y se encerró a trabajar en un mosaico de ritmos, canciones, y letras que formaron un collage sonoro que se convirtió en un nuevo rompimiento creativo con el lanzamiento del álbum ‘Paul’s Boutique’. Crudo, auto reflexivo, bailable y con una conexión más profunda a la ciudad de Nueva York, este álbum marcó las nuevas memorias que los acompañó durante el resto de su carrera. Lanzado antes de las leyes de derechos de autor, el grupo después libraría una dura batalla de regalías debido a que el disco contenía una exorbitante lista de samples que dio por resultado un álbum fresco y nuevo y enraizado en un amplio espectro de tradiciones musicales desde James Brown a Johnny Cash. Las mejores canciones combinan pizcas de funk y ritmos memorables de la mano de letras inolvidables. Un álbum que sin duda pondría a bailar a James Brown, Sly Stone y Marvin Gaye. El resultado es un emocionante y único disco que continuará siendo analizado en los próximos años y al que todo fanático regresa de vez en cuando. Este álbum terminó por definir el sonido de la banda hasta mediados de los noventa, aunque jamás regresaron a trabajar en la misma línea que hicieron en “Paul’s Boutique”.

 

Siguieron los álbumes “Check Your Head” en 1992 y “Ill Communication” en 1994. La banda se encontró en un punto donde el éxito alcanzado con su primer lanzamiento los hacía sentir avergonzados por la mentalidad homofóbica, machista y de cliché que criticaban. Yauch tomó la batuta y reformó al grupo que tuvo una clara evolución musical y lírica con ritmos más trabajados y versos más ingeniosos. Los Beastie Boys demostraron ser más que un simple acto de rap e imitadores, eran algo más, una paleta musical única y diversa.

Continuaron más álbumes, algunos más experimentales e instrumentales, la banda se empujo  a todas las vanguardias, sus esquemas de rimas y sonidos se reinventaron con cada lanzamiento. Entre la locura, los chistes, el funk, el jazz, el punk y beats latinos. integraron a la perfección un estilo multicultural que los llevó a crear algunos de los mejores discos de los noventa. Discos que pronto se transformarán en los nuevos clásicos y que son referentes obligados para comprender la música alternativa.

En retrospectiva los Beastie Boys fueron consolidándose rápidamente en uno de los grupos más influyentes del siglo XX para la cultura popular. Su trabajo no sólo dio origen a nuevos géneros y estilos sonoros, también influenciaron la manera en que cambió el negocio musical en términos de marketing y diseño. Se adelantaron a la llegada de la música en formato digital y el regreso de los discos de vinilo. Su cuidadoso y detallado trabajo con audiovisuales y el arte de sus álbumes ayudaron a apuntalar la creación de vídeos y películas que tuvieron auge en la televisión de los noventa y en los medios de comunicación. El estilo y vestimenta generalmente asociado a la escena del rap también fue un importante impulso que generó una cultura alrededor de los diseños de ropa y calzado deportivo que los Beastie Boys implementaron desde sus comienzos. Regresando a términos musicales, la producción, arreglos y composiciones de sus discos forjaron un nuevo estándar de trabajo para toda la escena, implementado el uso de samples y mezclas originales combinadas con fragmentos de temas y canciones de diferentes artistas, que dieron pauta al nacimiento de una nueva cultura musical alrededor del empleo de mezclas y sampleos creativos que más tarde dieron origen al ‘Bastard pop’ o mejor conocido como ‘mashup’. Desde las primeras grabaciones de la banda, el grupo ya trabajaba con la mezcolanza de ritmos soul, funk, african beat, rap, hip hop, country, rock y folk. Ingredientes como las parodias, chistes y el humor burdo e infantil en sus letras fueron características que los destacaron de manera fugaz de otras agrupaciones de punk y rock.

Varios términos, slangs y frases usadas en sus letras ha sido acuñadas en el idioma inglés e introducidos al diccionario Oxford como referencias etimológicas, como por ejemplo “Drop”, traducido como “dejar/ aventar conocimiento”.

 

La constitución de sus creaciones y el trabajo creativo del grupo muchas veces se han comparado a los principios de la corriente dadaísta. Sus rimas callejeras, la experimentación de sonidos, la irreverencia y su esencia obstinada por crear música y arte fuera de lo establecido ha sido la marca que ha distinguido a la agrupación durante toda su trayectoria. El curso de The Beastie Boys también se extendió a conflictos sociales cuando la banda dejó atrás su imagen gamberra y de fiesta para abordar compromisos con su audiencia, preocupándose por llevar mensajes y temáticas contradictorias a la violencia y el contenido lírico que el rap y el hip hop comenzaron a predicar para principios de los noventa. Paralelo a su evolución como músicos, los miembros del grupo comenzaron a involucrarse en el activismo social, Adam Yauch fue uno de los iniciadores de la serie de conciertos en beneficio de la liberación del Tíbet por parte de China. La iniciativa surgió cuando la banda se encontraba grabando el álbum ‘Ill Communication” en 1993. Durante las grabaciones, el grupo utilizó mezclas y sonidos de monjes tibetanos. La agrupación decidió donar las regalías de las canciones en beneficio del pueblo del tibet. Yauch se unió a la activista Erin Potts durante la gira norteamericana del festival Lollapalooza, donde los Beastie Boys eran la cabeza del cartel. Por medio de distribución de flyers y fanzines realizados de manera autónoma por los mismos miembros del grupo, se dio a conocer en distintos puntos de Estados Unidos la situación actual y los actos cometidos por China.  Yauch aprovechó la imagen y popularidad de la banda para dar a conocer la situación de opresión que se vivía en ese territorio. En 1994 a la par del lanzamiento del álbum, “Ill Communication” se organizó el primer concierto de “Tibetan Freedom Festival” donde participaron grupos de renombre como U2, Sonic Youth y Pearl Jam.

Mirando hacia atrás a la temprana etapa de su carrera y su desarrollo, es compresible señalar que fueron verdaderos pioneros en la música. Demostraron que el rap podría provenir de cualquier calle, sin importar el color, podía cruzar barreras raciales y traer consigo conciencia y diálogo social. Los Beastie Boys abrieron el camino para todos los jóvenes raperos y escritores de rimas motivados por manifestarse con la palabra y los ritmos. La cultura rap dejó de ser una moda pasajera y se convirtió una forma de expresión moderna, abrazada en todas partes del mundo.

 

Ir a lo grande, ser creativos e ir en contracorriente fue lo que hicieron. Tres chicos blancos de clase media se convirtieron de un momento a otro en la banda más grande de hip hop del mundo. Lo extraordinario es ver y apreciar cómo lograron mantenerse y seguir haciendo música y crear una exitosa carrera de más de 30 años.

El fanatismo y cariño que se le tiene a la banda se debe a la perseverancia, la actitud desfachatada, la inclusión y representación de identificarse con unos tipos tan raros, que rapean, bailan, tocan punk, mezclan discos y no descansan en crear música y letras, en comprender y abrazar todos los conceptos artísticos posibles y de paso divertirse haciéndolo. 

En 1998 recibieron un premio de los Mtv Music Awards, cuando la banda se levantó para hablar, MCA uso el tiempo aire que le otorgaron para discutir la participación de Estados Unidos en el Medio Oriente, pidió a la audiencia y al mundo que miraran hacia los medios no violentos, a no discriminar y juzgar por creer en algo diferente, en llegar a una resolución de los conflictos sin tener una guerra por medio. Con los años la banda modificó sus shows en vivo, cambiando las letras de sus viejas canciones. Aceptaron su pasado homofóbico y sexista. Pero el mensaje más importante y que se mantuvo fue el “Nosotros cambiamos y tú también puedes”:

Sería una tragedia que el catálogo de la banda se pierda en una brecha generacional. Sus discos son parte fundamental del desarrollo de la música moderno. Es complicado compilar y reducir su trabajo a un disco de éxitos. Su legado va más allá de aquellos primeros discos donde cantaban sobre cervezas y chicas.

De manera casi fría y desoladora Horovitz y Diamond concluyen las entrevistas con la apreciación y admiración hacia Yauch. “La banda no se separó, ni terminamos en malos términos, simplemente no podemos continuar sin Adam, él hizo la banda, el nos empujo y nos inspiró a todos a ser mejores.”

El fallecimiento de Adam Yauch marcó el fin de una era para las generaciones que crecieron y escucharon la música de los Beastie Boys. Tenía 47 años.

La comunidad musical quedó devastada por la noticia y esto se deba a una razón:a nadie le disgustan los Beastie Boys. Nadie puede resistirse a mover la cabeza y después gritar “Kick it!” cuando suena “Fight For Your Right”. El baile es irresistible cuando comienzan los primeros acordes de “Intergalactic”. Con la partida de MCA, no solo fue la muerte de un ícono amado, sino la muerte simbólica de un ideal. La época dorada del descubrimiento de nueva música y sonidos. Los años formativos donde la música comenzaba a significar y representar algo más y abría puertas a toda clase de nuevos mundos. Los Beastie fueron músicos que formaron parte de lo que fue esencialmente un movimiento juvenil de rebeldía y encuentro. No podemos permanecer jóvenes para siempre y hemos dejado de intentarlo. Crecer y envejecer es algo cotidiano. La muerte es algo que vemos con demasiada frecuencia. Las viejas generaciones fueron testigos de la desaparición de símbolos que representaron una época, como lo fueron Lennon, Hendrix, Allman, Bon Scott.

Pero si algo más que nos han dejado los Beastie Boys es ver la luz final del túnel. La música real y con contenido comienza a emerger de una década oscura donde perdió su voz auténtica, su poder y camino. Hoy llegan nuevas generaciones de músicos y jóvenes que entienden y aprecian las raíces. Cada día se crea nueva música y arte, el espíritu autónomo y de romper barreras sigue presente. Nuestras concepciones de arte y música, nuestros valores y humor se lo debemos a los Beastie Boys, porque no solo eran punk, comedia, activismo, cine y hip – hop. Eran mucho más.

Recuerdo cuando me fui a comprar el “Hello Nasty”, la chica que atendía la caja me miraba de manera rara, no me había dado cuenta que desde que tome el disco y camine hasta la caja, yo tenía una sonrisa tonta de oreja a oreja. La chica me dijo ¡Felicidades! y pues claro que estaba feliz,¡tenía un disco de los Beastie!. La pregunta para reconocer a un alien es preguntarle si odia a los Beastie Boys. Si contesta que si, sabes que no es humano.

Hoy podemos escuchar “Alive” y pensar en la letra y sentir más feo que ya no tengamos a MCA. Pero a la vez, contentos de haber presenciado a un grupo tan diverso y genial. Nos hacen falta los Beastie Boys, a todo el mundo nos hacen falta.

Así que celebremos la vida y los logros de Adam Yauch, y recordemos siempre a los pioneros.

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