Siempre he creído que los domingos se inventaron para escuchar a The Velvet Underground.

 

En las últimas semanas he tenido la oportunidad de volver a disfrutar la extraña serenidad que suelen brindar ciertos discos cuando suenan los domingos por la mañana.

 

Es por eso que me ha parecido un buen pretexto compartir álbumes de nuestra colección, esos de los cuáles estamos orgullosos de tener en formato físico. Discos que no solo evocan sonidos, memorias y amigos de otros tiempos. Los amamos por su portadas y fotografías, pero también porque combinan perfectamente mientras preparamos nuestro desayuno y el café.  

 

No solo son las joyas escondidas entre sus canciones, es el placer de sostenerlos en nuestras manos, darles play y dejarnos ir con el sedante que provoca cada track. 

 

Son como cómplices que nos emocionan y alegran los domingos. Ilusión, nostalgia o canciones que embellecen las horas del día y que nos hacen adeptos a un ritual dominical de relajación o simplemente compañeros ideales para echar la flojera.   

 

 

El 55 aniversario de la publicación de The Velvet Underground & Nico, es el mejor pretexto para inaugurar esta sección.

 

El álbum debut de Velvet Underground fue un cambio catastrófico en el mundo del rock, como un asteroide que se estrelló contra la Tierra y eliminó toda la vida que estaba antes. El álbum fue una mezcla sublime de lo positivo y lo negativo, lo melódico y lo disonante, lo bello y lo horrible. Con Lou Reed y John Cale a la cabeza. 

 

El sonido crudo y despojado del disco, combinado con letras que dan una imagen una instantánea detallada e implacable de la decadencia y la cultura basura de Nueva York, fueron rápidamente tomados por los New York Dolls y el punk rock de los Ramones. Brian Eno dijo una vez que todas las personas que compraron el álbum formaron una banda, y desde entonces el ADN de Velvet ha sido inherente al desarrollo posterior de infinidad de bandas. La icónica portada de arte pop del álbum fue diseñada por Andy Warhol, quien produjo el disco, actuó como manager de la banda e incorporó a la modelo alemana Nico a la formación.

 

 

The Velvet Underground & Nico abre con “Sunday Morning”, una canción pop suave y dulce, un sonido con un efecto instantáneo de domingo, sin importar qué día de la semana se escuche.   

 

“I’m Waiting For The Man” es un clásico de garage rock en el que Lou Reed quiere que su traficante de drogas lo enganche con un poco de heroína. En la misma línea, “Heroin” es una narración vívida y amoral de los efectos de la droga, mientras Reed y Sterling Morrison repiten acordes en la guitarra y John Cale nos da un zumbido que Moe Tucker acompaña como si fuera el latido de un corazón que se va elevando mientras los efectos de la droga van cobrando vida. 

 

Estas canciones son como las puertas de entrada a un futuro que la música aún ni se imaginaba. Los velvet crearon su propio mundo moderno y cool. Algo acerca de este álbum hace que sea divertido experimentarlo una y otra vez, tal vez porque nos da música que de alguna  manera nunca antes había sido posible. En lugar de simplemente tratar de ser “psicodélicos”, The Velvet Underground era algo más: una entidad musical viva que podía ir en cualquier dirección musicalmente en una fracción de segundo.

 

 

Ellos también vivieron ese tipo de vida: sus contemporáneos como The Rolling Stones eran jóvenes callejeros urbanos y valientes, los Velvet eran artistas abstractos y nocturnos. En “European’s son” es lo más cercano del álbum a un fenómeno desordenado y desorganizado salido del frenesí del punk y que demuestra la originalidad de la banda, su estilo caótico y una música que no veía fronteras ni límites. Es quizás uno de los mejores álbumes debut de todos los tiempos. 

 

Realmente una experiencia. La primera vez que escuche a The Velvet Underground fue “Heroin” en un casete recopilatorio grabado del radio, no recuerdo el resto de las canciones, pero si el momento en el que la guitarra y voz de Lou Reed asaltaron mis sentidos por 7 minutos, sin saber qué hipnotizante, raro, pop y maravilloso sonido me esperaba cuando escuche el álbum completo. Con cada escucha se fue convirtiendo en algo más. 

 

Un álbum intrigante, bello y con la esencia paranoica de un domingo por la mañana.

 

¡Feliz domingo!

 

The Velvet Underground – The Velvet Underground & Nico

 

 

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